EL SALVADOR Red vital - El Salvador

Perder un ser querido…

Perder a un ser querido de manera esperada o inesperada causa conmoción en la familia, en los allegados y a veces, en la comunidad. Todos los que quedamos tenemos que vivir sin esa persona que antes llenaba espacios, compartía emociones, tiempos y proyectos. Al irse debemos transformarnos, encontrar otro “para qué”, “cómo” y “para quién seguir”…

Hacernos la idea de que no va a estar más con nosotros no es fácil, no y no… Sólo lo iremos viviendo en cada instante, en el día a día, mes a mes, año a año.

Para los que quedan, unas palabras para despedir a esa persona que ya no está:

Te amé y te amo, por eso tu partida me hace sentir tu ausencia y te recuerdo con dolor y pena. Acepto tu derecho a partir, a tu hora y sin mi consentimiento.
Acepto mi dolor al extrañarte y este enojo inexplicable, porque al partir me abandonaste.
Sé que no fui perfecto contigo, pero fue mi vida, lo que me fue posible, por eso quiero despedirte sin quedarme con culpas por el pasado.
Sé que no fuiste perfecto, pero no te culpo por nada; fue tu vida, lo que te fue posible, y no quiero vivir reprochándote culpas que ya no sientes.
Te extraño, y me parece imposible poder vivir sin tu presencia.
Porque te amé llegué a necesitarte; y ahora quiero aprender a amarte sin necesitar tenerte a mi lado; quiero que mi amor no muera sino que madure y crezca.
Y aunque sienta que te necesito, sé que no te necesito porque mi vida tiene su autonomía y su propia consistencia, tan claramente como sé que viví antes de conocerte y que podré vivir cuando ya no te tengo.

Si decidiste partir aquí estoy para despedirte.
Nada ganaría con empecinarme en creer que no te fuiste.
Me siento con derecho y con obligación! de seguir mi vida.
No quiero morir contigo, porque tú no ganarías nada, y no te mostraría con eso el amor que te he tenido sino cuánto te he necesitado.

Hoy te lloro triste y apenado, angustiado y deprimido, ¡y me lo permito así porque así lo siento!, pero, y aunque me cuesta decírtelo, sé que mañana, muy pronto, volveré a vivir el gozo de la vida, llevando conmigo tu recuerdo y también tu compañía…
Mientras te digo todo esto, me parece imposible que te hayas ido y busco inútilmente explicaciones. Mejor, acepto la realidad y te despido.

Del libro ” No te mueras con tus muertos” de René Trosero

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *